La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

jueves, 18 de julio de 2019

Orange moon

El aire es óleo, recorre los pigmentos de mi piel. Los colores explosionan dentro.
¿Qué siento cuando me acaricio?
Sumerjo los dedos en el fondo de mis plumas. Sensación suave en la que me aglutino. Cuerpo de gelatina fría. Recoge con la lengua los resquicios cálidos y amargos, rompe con saliva los tabúes.
Piel húmeda, deja que se escurra en el tiempo inmóvil. Todo es tránsito del alma. Sale fuego de mis labios, hay un dragón en mí que prefiere arder a que lo quemen. Así que le escucho rugir. Y ardo.
¿Puedes ver sus ojos que son míos, teñirse en las llamas?