La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

martes, 30 de julio de 2024

vida y luz

suceden en la vida
luces de muchos tipos
unas vienen y se apagan
otras crecen como el alba
intermitentes con la oscuridad
todo un ejército de estrellas por las que pasa el sol de día y la luna de noche 
me ilumina
esta vida me ilumina
lo fugaz lo permanente lo nuevo lo conocido lo que sé lo que se queda lejos y aún no conozco
no hay magia mas grande que la vida
y no existen palabras
para describirla
ante ella siempre se me quedará grande el pecho
y pequeña la boca

jueves, 11 de julio de 2024

vulnerabilidad segura

no quiero huellas pesadas sobre el corazón de seda con el que me guío a vivir 
si vienes con las manos sucias, a posar sobre mí heridas que escondes bajo unos ojos llenos de confianza en tí, entonces, no me toques, no acerques tus yemas de los dedos a esta vulnerabilidad que es mía, y se vuelve sagrada cuando te la decido compartir.
por qué ensuciarias un templo. por qué llenarias de polvo las inglesias. entonces cuida, filtra qué dejas que llegue a mi experiencia, porque este templo es mi cabeza que todo lo siente como si estuviese el corazón en ella.
no hagas peligrar mi memoria, mis recuerdos son cuarzo que si se dañan pueden convertirme en roca.
bajo esta manta sensible me protejo pero si me cubro del frío me pierdo la luz del día
por eso me expongo confiando en tí, en tu acercamiento cuidado, consciente, sigiloso y a veces de engaño.
pero dentro de esta desnudez, si mi mayor órgano de placer, que es mi piel, la que recubre entera todo lo que tengo aquí dentro, nota herida con tu silueta acercándose a esta historia que es mi vida, entonces cerraré cualquier opción que me permita conocerte y ahondar en el daño.

ante las espinas de debajo del perfume de las flores, suelto el aroma que me acerca a ti y me enciende, apago tu posible ataque y me voy. 

agua

escucho la lluvia romper en mi corazón,
el agua atraviesa el tejido que es mi piel, me riega, me limpia y me golpea.
El conteo de las gotas sobre mí me recuerdan al dolor y a su liberación.
Déjalo entrar niña, déjalo entrar. pero no te olvides luego de abrir las ventanas para dejarlo salir.
esta es tu casa, tus pensamientos son tu llave, abre los espacios, ensancha el alma, y deja que se condense el sufrimiento y se evapore el agua.