La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

lunes, 14 de agosto de 2023

sé que estás ahí

se que dentro de ti vive la madre que mis ojos anhelan.
que en la profundidad de tu mirada puedo hablar con ella. 
y que tus manos son capaces de ser los pies que nos muevan a lugares en los que disfrutar juntas de un paseo. 
tu cuerpo tiene más mapas de los que mi cabeza percibe. 
se que estás ahí aunque el dolor no te vea. 
se que estás ahí. 

lunes, 10 de abril de 2023

renuncia

suena una melodia triste en mi salón
veo en el cielo cómo los pájaros se marchan
y el sol deja de calentarme la piel 
desabrazar tu amor 
es tirar una comida recién hecha a un contenedor
y sentir cómo el sabor y el tiempo con el que se ha elaborado
se pierde entre cosas que esperan a desvanecerse
eres un plato caliente en la mesa 
y mi estómago por fin ha abierto el apetito
para sentir tu calor
Cómo tapo el mantel
si toda la mesa huele a ti 
y mi piel está despierta reaccionando a tus células 
que están vivas y existen y laten en el mundo
con la magia que significa el hecho de que estés vivo
Conocer tu presencia, la ternura que tienes por dar al mundo,
y verla arder en una jaula
es teñirme los ojos de grito

He abierto los barrotes y he amoldado mi cuerpo a la celda
me he hecho un cobijo entre tus huecos
y por un momento he sentido
que eramos libres
no quiero despertar
porque si despierto 
el metal volverá a mis párpados 
será lo que toque mi tacto
y tendré con mi dolor
decidir 
abandonar este amor en una jaula
en la que 
nunca podrá crecer. 

Cómo explico esta tristeza
de no poder romper
lo que te ata
cómo explico este dolor de verte atrapado en un baúl 
sabiendo todo
lo que tienes por ofrecerle al mundo
Cómo hago para marcharme sabiendo 
que te dejo atrapado
entre las rejas
Si no puedo meterme dentro y encerrarme yo a tu lado
si mi corazón quiere recostarse en tu costado
olerte cada noche
darte un sabor dulce y quitarte el amargo
Si ha nacido en mí un campo que ha cultivado
todos los sabores de las frutas 
y todas las texturas de las flores
y todas las luces que puede dar la luna cuando eclipsa con el sol

Cómo despinto tantas sensaciones 
que despiertan cuando estás cerca de mí 
Y renuncio a lo que empieza a vivir 
sabiendo que no puedo 
hacer nada
para sacarte y que brotes
en un lugar, que nunca más, 
vuelva a dolerte. 

martes, 14 de marzo de 2023

estrellas en el agua

Estoy llena de estrellas. 
De amores al que les flaquean las piernas. 
De mi ilusión desesperanzada. 
De mi noche estrellada. 

¿Puede vivir más tiempo la luz a la que le atraviesa el color de un otro?
¿Puede si mi piel se despelleja pa sacarte de mi rostro?

Se me cae el pellejo.
Escuece. 
Es el lamento y la libertad de los peces.
Salto al océano, buceo, te suelto. 
El agua tibia te llevará al puerto 
y a mí me hará alga marítima. 
Llena de colores volveré con la suavidad de las medusas
a revivir la mar más primitiva. 
Mi cuerpo te despedirá 
y recuperará la sensibilidad
de poder amar
libre, sana y viva. 


domingo, 12 de marzo de 2023

agua

me has mirado a los ojos
y me he dado cuenta que tenía la piel cubierta de cristal
Un espejo por el que todo lo veía claro pero que al fin y al cabo me acababa protegiendo de que alguien volviera a atravesar mi cuerpo
y de repente siento el tacto, tu tacto, poblandome de verde las manos, sintiendo como tu ternura llega y me conecta de nuevo con el lenguaje suave de las flores
vienes a hacerme sentir
que no soy cristal
que soy de agua

Lloro. Mi fragilidad está expuesta y llora. Mi vulnerabilidad empieza a habitar mi entraña. Y llora. 
La dejo llorar. Me dejo ser lagrima. Me dejo deslizar en tus dedos. 
Puedo quedarme dormida en tu pecho 
y escuchar la paz que dan los pájaros
Vuelvo al nido, al nacer, a romper la cáscara. 
Me dejo ver. 
Y te veo. 

sábado, 4 de marzo de 2023

poblar de verde el grito

qué es lo que acontece detrás del grito. detrás del impulso que busca arañar. del insulto, el empujo, la molestia.
personas que caminan con las uñas de los pies largas
uñas listas para saltar
y rasgar tu espalda
Hay gente que tiene espinas en los hombros
No les duele, son pinchados y su respuesta es pinchar
Caminan con la lengua llena de espinas y son insensibles a las pezuñas de los demás 

Pero también hay personas que sus organos son como almendros en flor y cada gesto violento les arranca un pétalo 

He nacido tierna en un suelo infertil y duro
Pero se que ahí donde hay trozo de cemento yace el verde de mi ser dandole naturaleza al mundo
Aunque a veces me duela lo ajeno y mi rama se quede herida
Aprendo a buscar miradas más amables para poblar de árboles las avenidas
en lugar de dejar que la sombra siga vistiendo de ruido las calles
Aquí planto mi casa
y aprendo a vivir y a hacer mi vida más bonita 

sábado, 4 de febrero de 2023

vómitos de tigre

Me han salido dos soles en la herida.
Uno arriba y otro abajo. 
Y ahora el dolor que me produces no es masa negra.
Ahora está rodeado de fe y de color. 
Hay una luz que se superpone a tu saliva mordida
Y que separa tu palabra de mi boca. 
Tu lenguaje está despellejado de mi cuerpo. 
Ya no me pertenecen los disfraces con los que quisiste que me mirara.
Quiero expulsarte como un vómito. 
Mirarte desde fuera como un vómito. 
Saber que aunque hayas dejado el sabor a ácido gástrico, mi lengua es capaz de reconstruir realidades más dulces. 
Estoy en este proceso hébrido. 
Siento los jugos estomacales que han quedado de digerir tu pisada a mi autoestima. A lo que soy. 
Noto cómo sube el líquido espeso lleno de limón caducado hacia mi garganta. 
Porque mis órganos quieren vomitarte. 
Vomitarte entero.
Nunca pensé que vomitar sería algo sagrado. 
Un gesto rebelde que se alza a lo vivido y reivindica el trato justo. 
Un signo de libertad desamarrada.
Una revolución de los cuidados. 
Un acto de amor a mí. 

Y observando el vómito me doy cuenta de que todo lo que yace en ti es mentira. 
Tu piel de cordero. Tus pezuñas de ciervo. 
Tú nunca me has visto. Pero yo por fin te veo. 
Y verte me hace libre. 
Porque quisiste que me creyera letra gris y minúscula 
Y soy un cuerpo explosionando colores en mitad del cielo.
Mi tigre ruge.
Tiene la boca seca de tanta rabia. Sed y hambre. 
Sus patas corren pero su alma alcanza las velocidades más altas. 
Mi tigre no es un lobo pero aúlla como uno. 
Hace todos los sonidos de la selva. 
Y con todos ellos grita. 
En mitad de la paz y el ruido. 
Mi tigre hace que mi vida sea un viaje desenfadado, único y salvaje. 
Que nadie intente nunca más domarle.
Porque su naturaleza es sentir el océano. 
A mi tigre quisiste matarlo. 
Gracias por irte. Ahora siente, corre y vive.

viernes, 27 de enero de 2023

bola de cristal

Mis ojos se asoman atrás
Hay una bola de cristal
que retiene los recuerdos y el lugar
de tu pelo rizo, tu gesto desenfrenado y tu dragón gobernándote el cuerpo. 
Y en ese lugar me miras, me dices que me quieres, me llamas por mi nombre y escucho tu voz. 

Y cada vez que lo miro recuerdo el calor. 
Mientras cae sobre mi cabeza una copa de frío que me congela de paren par este pulmón. Y respiro nieve. 
Lleno mi sangre de nieve. 
Aunque en el lugar, que hay dentro, de la bola de cristal, haga el calor necesario para sentir que extiendes una manta sobre mis pies y me resguardas de la temperatura que causa en mí el dolor. 

Me maternas en el recuerdo. 
Aunque, mamá, te echo profundamente de menos. 

viernes, 20 de enero de 2023

ternuras frágiles

Mi pasión es afrutada.
Y mis decepciones son amargas. 

Mi cuerpo es un tobogán de mil colores que asciende y desciende en una fuente de amor. 
A mi cuerpo le gusta amar. 
Querer y ser querido. 
Acariciar las propias caricias. 
Perfumar sus poros en ellas. 
Creer firmamente en el tacto de una mano que lo toca como en una religión. Mi cuerpo deposita fe en los dedos que se acercan y se enredan en él. 

Pero también mi cuerpo está acongajado. 
La ternura no viste ya la piel del otro
Y mi pulmón respira diferentes ternuras. 
Ternuras olvidadas en el fondo de los ojos que no salen porque están almacenadas en fronteras que las retienen intencionadamente, y que indudablemente son de miedo.
Ternuras que se acercan, y al tocar a otra y sentir las chispas, retroceden, corren rápido y se esconden. 
Ternuras disfrazadas, ternuras maquilladas y adornadas que te llenan la memoria de cariño mientras a ellas las recubre la anestesia de no sentir nada.

Mi cuerpo roza las ternuras que se encuentra. 
Y de repente se da cuenta, 
de que en un mundo donde la gente empieza a tener más miedo a amar que a las guerras, 
se ha vuelto un producto de consumo. 

Mi cuerpo se siente consumido. 
Y se pregunta
una una y otra vez, 
cómo es posible 
que los demás cuerpos que laten a su vez, 
busquen
sentir el placer 
sin rozar la ternura.

domingo, 8 de enero de 2023

tristeza sagrada

a veces siento miedo
de sentir tanta tristeza
Tanta, tanta tanta 
que me disipe en ella
que mi dolor sea un océano en el que no sepa nadar
y muera ahogada por todos mis pensamientos
pero creo que empiezo a comprender
que mi tristeza se merece el don de la existencia
y no en un mar inmenso
sino debajo de los árboles
en el pelaje de mi perro neo
en mis manos sobre el piano
o en las páginas del libro que este leyendo

mi tristeza existe
y merece una casa en un jardín de flores
porque mi lagrima alimenta
las rosas
las margaritas
y los tulipanes
mi lagrima me ayuda a reconocer dónde me duele lo que me duele

Es una lagrima que se abraza a mi cuerpo
con caricia, mesura y ternura.

por eso la he puesto una corona de seda
una mirada suave y un abrazo.
Porque mi lagrima existe, y
nunca, nunca vino a hacerme daño.