La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

domingo, 8 de enero de 2023

tristeza sagrada

a veces siento miedo
de sentir tanta tristeza
Tanta, tanta tanta 
que me disipe en ella
que mi dolor sea un océano en el que no sepa nadar
y muera ahogada por todos mis pensamientos
pero creo que empiezo a comprender
que mi tristeza se merece el don de la existencia
y no en un mar inmenso
sino debajo de los árboles
en el pelaje de mi perro neo
en mis manos sobre el piano
o en las páginas del libro que este leyendo

mi tristeza existe
y merece una casa en un jardín de flores
porque mi lagrima alimenta
las rosas
las margaritas
y los tulipanes
mi lagrima me ayuda a reconocer dónde me duele lo que me duele

Es una lagrima que se abraza a mi cuerpo
con caricia, mesura y ternura.

por eso la he puesto una corona de seda
una mirada suave y un abrazo.
Porque mi lagrima existe, y
nunca, nunca vino a hacerme daño. 

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