La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

viernes, 19 de octubre de 2018

Mirando hacia dentro, te dejo salir de mí.

Se me han acumulado las experiencias en el cuerpo, y he andado con ellas en los pies, con el alma densa y cargada.
Y queriendo, sin querer, he buscado liberar el peso de mi espalda, en un cuerpo que tiene el mismo derecho a ser libre que el mío.
He abierto la ventana de mi pecho, y he visto el paisaje oscuro en el que muchas veces te he sumergido, te pido perdón.
Dejo que te vayas, del todo, por el camino que más gustes, con el mismo derecho que tienes a rehacerte sin que yo esté en tu vida y dejo irme, con el derecho que tengo yo a que no estés.
Siempre he querido soltar, y con la boca cerrada y contenida, no podía liberar,
una parte de mí que no quería que yo misma me fuera, pero que siempre quiso verte ir.
Porque fuimos egoístas y hoy veo el pozo negro en el que miré y sentí tantas veces.
Te vas, te vas, te has ido. Y estoy libre, porque eres libre, y yo también.
Acaban de salirle alas a la despedida a la que nunca quise dejar ir.

Amor hacia mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario