La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

sábado, 3 de enero de 2026

Miel

mi corazón late, no cualquiera puede oírlo, ni acariciar la suavidad de su voz
mi corazón late y a veces desgarra, enciende el cielo, me trasporta a lugares inesperados, me hace ver colores que no existen
mueve mis pies y me hace bailar, suelta mi pelo, recorre las venas de mi cuerpo y
el amor vuela a mis ojos como si fueran dos flores en las que se posan las abejas y generan miel 
por eso cuando lloran, lloran miel, una miel que viaja a mi boca y dulce me recuerda,
que la fuerza de este amor, 
es mi más pura y sincera existencia
una existencia incapaz de no amar todo lo que la rodea. 

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