La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

miércoles, 3 de junio de 2026

esqueleto sin cuerpo

hay partes de mi que el tiempo abandona,
me deja fuera de juego el reloj,
me hago pequeña, me quedo sedienta
me vuelvo esqueleto
me siento un hueso roido por los perros,
me pierdo,
y de repente tengo miedo
y a medida que todo se me adelgaza dentro,
me cuesta acercarme a las cosas que quiero,
bailar, leer, pintar, deleitarme visitando museos,
estirar mi cuerpo, volverme una pluma y escribir con él como me siento.
se me va vaciando lo que me hace maravillarme, sorprenderme, disfrutarme,
se marchita mi cuerpo,
se vuelve blando,
y se derrama sobre tus ojos buscando que lo mires,
para volver a darle una forma moldeable a quien tú eres, a cómo tú me quieres. 
Me dejas de mirar y entonces, me vuelvo plana, dejo de ser tierra y me convierto en suelo 
pero y si dejas de pisarlo, de tumbarte sobre él, entonces no sujeta nada y en su más claro concepto, desaparezco. 

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