Pregúntate, cuántas veces al día te paras a sentir tu cuerpo.
A sentir los pies, las manos, el movimiento de tus caderas.
Cuántas veces al día cierras los ojos y te sumerges en la respiración como un vaivén lleno de vida que te traspasa entera.
Es necesario parar.
Parar a ver el mar.
El mar que cada una lleva dentro.
Para ver qué navega por ahí, dentro de tu cuerpo.
Qué sentimientos están en lo hondo de tu piel, qué acumulas. Qué necesitas soltar.
Limpiar el mar.
Para que el agua sea transparente y no densa.
Para llenarte a ti misma de caricias.
Para caminar ligera.
Pisa la tierra mojada, siéntete una con ella.
Permítete parar. Parar para sentirte.
Para sentir la vivez de cada célula,
para sentir la vida viva.
💚 Pachamama 💚
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