La insistencia, Vicente Valero.

El color de este cielo a mediodía
no quiere ser pintado, se resiste:
se diría que espera solamente
detrás del muro blanco y ciego
de su más alto resplandor...

Hay que insistir entonces, muchas veces,
Con los ojos cerrados si hace falta,
pintar sin ver lo que sabemos,
dar forma a los colores invisibles,
mirar el cielo así, de otra manera,
el cielo ciego horizontal.

Insistir discutiendo con la luz,
con este resplandor hiriente y bajo,
hasta poder trazar su enigma propio,
su misterio imposible,
Con la fidelidad del paisajista
que sabe oír y ver siempre entre líneas,
y reconoce a solas su destino
en los más lentos blancos cegadores.

...No importa que el color
no colabore. En su fluir está la música
silenciosa del sol, la fiebre nueva
que quema nuestras manos y nos dice
cuánta paz hoy veremos sin descanso,
con los ojos cerrados todavía.

lunes, 13 de mayo de 2019

Pregúntate, cuántas veces al día te paras a sentir tu cuerpo.
A sentir los pies, las manos, el movimiento de tus caderas.

Cuántas veces al día cierras los ojos y te sumerges en la respiración como un vaivén lleno de vida que te traspasa entera.

Es necesario parar.
Parar a ver el mar.
El mar que cada una lleva dentro.
Para ver qué navega por ahí, dentro de tu cuerpo.

Qué sentimientos están en lo hondo de tu piel, qué acumulas. Qué necesitas soltar.
Limpiar el mar.
Para que el agua sea transparente y no densa.
Para llenarte a ti misma de caricias.
Para caminar ligera.

Pisa la tierra mojada, siéntete una con ella.
Permítete parar. Parar para sentirte.
Para sentir la vivez de cada célula,
para sentir la vida viva.

💚 Pachamama 💚

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